ABONE participa en la jornada “Perspectivas del sector turístico balear para 2026”

Desde la Asociación Balear de Ocio y Entretenimiento (ABONE) hemos participado en la 11.ª edición de la jornada “Perspectivas del sector turístico balear”, organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en el hotel St. Regis Mardavall. El encuentro ha reunido a empresarios, expertos y representantes institucionales para analizar los retos del turismo balear ante un escenario de ralentización del crecimiento económico y de transformación del modelo turístico.

Nuestro presidente, Miguel Pérez-Marsá, ha intervenido en la mesa redonda titulada “¿El turismo se ralentiza?”, junto a Juan Miguel Ferrer, presidente de restauración de CAEB, y Cristóbal Herrera, presidente de BALEVAL, bajo la moderación de José Antonio Fernández de Alarcón (MONLEX).

Durante su intervención, Pérez-Marsá ha definido al ocio como “un sector de diversión”, una manera sencilla de recordar que detrás del entretenimiento hay empleo, cultura y bienestar. Ha destacado que el ocio es parte de lo que hace que vivir o visitar las Islas Baleares sea una experiencia única.

El debate ha abordado la desaceleración del ritmo de crecimiento del turismo, que se sitúa en torno al 2%, tras tres años especialmente dinámicos (2021–2024). Los ponentes han coincidido en que se trata de un proceso de normalización más que de crisis, marcado por factores como el descenso del gasto medio, la reducción de la frecuencia de consumo y la menor duración de las estancias de los visitantes.

En el ámbito del ocio, Pérez-Marsá ha destacado la competencia desleal que sufre el sector, derivada de fiestas ilegales en fincas, festivales no regulados y eventos no autorizados, que afectan directamente a las empresas que operan dentro del marco legal. “Si se ha avanzado en la regulación de la vivienda turística, ahora toca hacer lo mismo con el ocio y acabar con la oferta ilegal”, ha subrayado.

Los representantes empresariales han coincidido en que el sector atraviesa un momento de estabilización, y que en 2026 los presupuestos serán similares o ligeramente inferiores al actual, siguiendo la tendencia de ralentización. Entre los factores de incertidumbre también se han mencionado la creciente presión normativa —como la implementación de sistemas de facturación electrónica (VeriFactu), el registro horario o las restricciones al consumo de tabaco en terrazas— y la competencia internacional de destinos emergentes.

El encuentro ha concluido con una llamada común a la coordinación y colaboración entre los distintos sectores turísticos, a promover una red de transporte público eficaz y a reorientar las políticas hacia la mejora del mercado laboral.

Como ha resumido el espíritu de la jornada: “Mallorca debe seguir siendo un lugar donde los residentes puedan vivir bien y los visitantes volver a divertirse.”

La mesa en la que hemos participado se ha enmarcado dentro de un completo programa de ponencias y debates en los que destacados representantes del sector hotelero, turístico y empresarial de las Islas Baleares han compartido su visión sobre los retos, oportunidades y tendencias del turismo balear hacia 2026. Una jornada que ha reafirmado la relevancia del ocio y el entretenimiento como pieza clave del modelo turístico y económico de las Islas.