ABONE denuncia el uso desproporcionado de recursos municipales contra locales con licencia mientras se ignoran actividades ilegales

Desde la Asociación Balear de Ocio Nocturno y Entretenimiento (ABONE) manifestamos nuestra profunda preocupación ante la política de inspecciones del Ayuntamiento de Palma, que vuelve a centrarse en locales que sí cuentan con licencia, mientras se desentiende de aquellos que operan sin autorización o que organizan fiestas ilegales sin control.

Esta doble vara de medir se refleja con especial claridad en el caso del local Brooklyn Club. Durante el último año ha sido sometido a múltiples inspecciones, todas ellas sin resultado sancionador.

El pasado fin de semana, el establecimiento fue objeto de un nuevo operativo policial, esta vez con un despliegue desproporcionado, incluyendo agentes con cascos y porras, por una supuesta infracción de la OREHO (Ordenanza Reguladora de Emisiones y Horarios), en relación con niveles de ruido. Una intervención totalmente desmedida, teniendo en cuenta el historial del local y la ausencia de incumplimientos constatados en inspecciones previas.

Desde ABONE pedimos que estos hechos se pongan en conocimiento de los responsables políticos y técnicos, y que se tomen las medidas oportunas para evitar nuevas actuaciones injustificadas como esta.

ABONE defiende un trato justo y equilibrado. Tal como ha expresado el presidente de la asociación: “Es fundamental que todas las voces, tanto de vecinos como de empresarios, se escuchen con el mismo respeto y se gestionen con criterios técnicos y objetivos, evitando actuaciones motivadas por presiones externas o denuncias reiteradas sin fundamento.”

Resulta especialmente preocupante que, mientras se actúa con contundencia contra locales legales, proliferen en la ciudad actividades completamente ilegales. Es el caso de los conocidos “tardeos” organizados en restaurantes, cafeterías y otros espacios sin licencia, donde se instalan DJ’s y se celebran fiestas sin cumplir con los requisitos legales. Estos establecimientos no cuentan con limitadores de sonido, dobles puertas, personal de seguridad ni medidas de control, y son precisamente los que generan más molestias a los vecinos. En muchos casos, operan únicamente bajo una Declaración Responsable de Inicio de Actividad (DRIA), sin haber sido verificados ni inspeccionados, a pesar de que resulta evidente que no reúnen las condiciones exigidas para este tipo de actividad. 

Esta falta de control contrasta con el rigor aplicado a locales que sí cuentan con licencia y cumplen con la normativa. Desde ABONE no cuestionamos las inspecciones a los locales con licencia, pero consideramos imprescindible aplicar el mismo o mayor rigor con quienes operan al margen de la ley, ya que son estos los que realmente afectan a la convivencia y deterioran la imagen del sector.

ABONE trabaja incansablemente por un ocio de calidad, seguro, regulado y compatible con la buena convivencia vecinal. Por ello, publicamos esta nota junto a un vídeo que recoge lo sucedido en la última actuación en Brooklyn Club, donde queda reflejado, una vez más, el agravio comparativo que sufre nuestro sector.

Reclamamos al Ayuntamiento una rectificación urgente de su política de inspecciones, así como una actuación firme y coherente frente a las actividades ilegales que siguen creciendo sin control.